Logopedia

Dirigida a todas aquellas personas que presentan trastornos o dificultades en cualquiera de las diferentes dimensiones del lenguaje, ya sean de tipo permanente o transitorio, ofreciendo una atención individualizada y adaptada a cada una de ellas.

Patologías

  1. Trastornos del Habla.
  2. Trastornos del Desarrollo del Lenguaje.
  3. Trastornos en el Lenguaje Escrito.
  4. Trastornos de la Voz.

Nuestro valor

  1. Metodología.

Trastornos del Habla.

Trastornos del Habla

Dislalias

Las dislalias son alteraciones en la articulación de algún o algunos fonemas bien por ausencia o alteración de algunos sonidos concretos del habla o por la sustitución de estos por otros, de forma improcedente, en personas que no muestran patologías del sistema nervioso central, ni en los órganos fonoarticulatorios a nivel anatómico.

Retraso Simple del Habla

Niños que presentan un desfase significativo en la aparición (comienzo tardio) y en el desarrollo de la expresión (Evolución lenta) que no puede ser explicado por un retraso mental, que tampoco se debe a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo, o trastornos neurológicos.

Son capaces de pronunciar sonidos aislados y grupos de sonidos, pero a la hora de su ordenación y diferenciación dentro de las palabras presentan dificultades. Luego no son trastornos tanto de la articulación fonética, cuando de estructuración fonológica, que está atrasada para su edad cronológica. La comprensión es prácticamente normal para su edad y la actividad no lingüística se encuentra también dentro de la normalidad

Disartrías

Alteración de la articulación propia de lesiones en el SNC (Sistema Nervioso Central), así como de

La disglosia es un trastorno de la articulación de los fonemas, de origen no neurológico central, debido a alteraciones anatómicas y/o fisiológicas de los órganos articulatorios periféricos que dificultan el funcionamiento lingüístico en personas sin afectaciones neurológicas o sensoriales detectables, con una inteligencia no verbal dentro de los límites de la normalidad, y que a pesar de tener una estimulación adecuada, una anatómicas y/o educación suficiente y unos progresos observables, no llega a alcanzar un conocimiento lingüístico que les permita comprender y expresarse de forma correcta.

enfermedades de los nervios o de los músculos de la lengua, faringe y laringe, responsables del habla.

Disglosias

Además, hay que tener en cuenta que es un conjunto de elementos semiológicos, los cuales comparan las estructuras lingüísticas de un sujeto con las de otro sujeto que habla normalmente, utilizando como referencia la posesión y buen funcionamiento de los elementos anatómicos (normalidad de los órganos lingüísticos), de los elementos funcionales (contexto socializador y lingüístico) y de los elementos ambientales (entorno comunicativo de continuo estímulo).

Para una expresión hablada correcta se requiere que todos los órganos que intervienen en ella tengan la estructura adecuada. Por tanto, toda anomalía o malformación de los mismos da como resultado un habla defectuosa, llamada disglosia.

Teniendo en cuenta el órgano periférico del habla en el que se produce la malformación, se distinguen los siguientes tipos de disglosias:

Disglosias labiales

Debido a la alteración en la forma, movilidad, fuerza o consistencia de los labios, se produce un trastorno de la articulación de los diferentes fonemas.

Causas: labio o paladar hendido, frenillo labial superior hipertrófico, fisura del labio inferior, parálisis facial, macrostomía (incompleta o completa), heridas labiales, neuralgia del trigémino.

Disglosias mandibulares

El origen de este tipo de trastorno en la articulación de los fonemas, puede ser congénito, de desarrollo o quirúrgico, y es debido a la alteración en la forma de los maxilares. Puede haber alteración de uno o dos maxilares.

Causas: progenie, deserción de maxiliares, disostosis máxilofacial.

Entre ellas están la micrognatia, recesión maxilar superior, neoplasia maligna, atresia mandibular....

Disglosias dentales

Alteración en la forma o posición de las piezas dentarias.Este tipo de disglosia es producida como consecuencia de una cierta alteración en la posición o en la forma de los dientes o piezas dentarias, por lo que se produce un trastorno en la articulación del habla.

Causas: herencia, desequilibrios hormonales, alimentación, ortodoncias , prótesis.

Disglosias linguales

Alteración de la articulación como consecuencia de un trastorno orgánico de la lengua.La lengua es un órgano activo de la articulación de los fonemas, con una extraordinaria sincronización de sus movimientos durante el habla. Por ello un trastorno orgánico de la lengua puede afectar, a la rapidez, exactitud y a la sincronización de los movimientos de la lengua. Como consecuencia nos encontramos ante una disglosia lingual.

Causas: anquiloglosia o frenillo corto, glosectomía, macroglosia, malformaciones congénitas de la lengua, parálisis uni-bilateral del hipogloso.

Disglosias palatales

Malformaciones orgánicas del paladar óseo y del velo del paladar. Causas: fisura palatina, fisura submucosa del paladar, paladar ojival, paladar corto, úvula bífida, velo largo, perforaciones.

Disglosias

Disfemias o tartamudez

La tartamudez es un trastorno del lenguaje que aparece en todos los niveles culturales y sociales, en uno de cada 100 niños. Además su presencia va a ser tres veces mayor en los niños que en las niñas. En cuanto a la forma de aparición puede variar ya que se diferencian tres tipos fundamentales de tartamudeo.

Conceptualmente podemos definir la disfemia como un trastorno de la fluidez verbal en el cual no se dan anomalías orgánicas y se caracteriza por las interrupciones verbales que afectan al ritmo del lenguaje y a la melodía del discurso.

La tartamudez, también llamada balbuceo o habla no fluida, es un trastorno del habla. Es diferente de la repetición normal de palabras que los niños pueden exhibir cuando están aprendiendo a hablar. La tartamudez normal del desarrollo puede aparecer cuando el niño tiene entre 18 meses y 5 años de edad, y puede consistir en la repetición de palabras o frases, la pronunciación incorrecta u omisión de palabras o sonidos y el uso de algunas palabras difíciles de reconocer.

La tartamudez verdadera puede presentarse en un niño que padece determinados problemas del habla, propios del desarrollo normal, a quien se lo presiona para que hable mejor. El niño se vuelve entonces consciente de su desempeño y se esfuerza por hablar mejor, lo que en realidad empeora su forma de hablar.

El tartamudeo es un trastorno del habla en el cual el flujo normal se interrumpe mediante repeticiones frecuentes o la prolongación de sonidos, sílabas o palabras o por la incapacidad de un individuo para comenzar una palabra. Las interrupciones podrían estar acompañadas de guiños rápidos de los ojos, temblores de los labios y/o de la mandíbula o muecas de la cara u otra parte superior del cuerpo que una persona que tartamudea usa en un intento por hablar. Ciertas situaciones, como hablar en frente de un grupo de personas o hablar por teléfono, tienden a hacer que el tartamudeo se vuelva más severo, mientras que otras situaciones, como cantar o hablar solo, a menudo lo mejoran.

El tartamudeo también se conoce como balbuceo, especialmente en Inglaterra, y por un término más amplio, el del habla sin fluidez. El tartamudeo también se diferencia de otros dos trastornos adicionales de fluidez de eñlenguaje desordenando, caracterizado por un lenguaje irregular y rápido; y la disfonía espasmódica, un trastorno de la voz.

Si bien cada niño es único y aprenderá a hablar cuando esté listo, a continuación se enumeran algunos de los tipos de habla característicos de la tartamudez verdadera:

La tartamudez normal del desarrollo y las dificultades del habla se presentan en alrededor del 90 por ciento de los niños, mientras que la tartamudez verdadera afecta sólo a aproximadamente el 1 por ciento y aparece con mayor frecuencia en los niños que en las niñas.

Generalmente, los problemas del habla normales del desarrollo mejoran en dos a tres meses aproximadamente, sin embargo, es posible que el niño pronuncie algunas palabras de manera incorrecta durante varios años. La tartamudez verdadera, en cambio, frecuentemente empeora en la edad adulta si no se la trata apropiadamente.

Tres estadios en la tartamudez

a. El tartamudeo pasivo, que es su fase más simple y benigna, en la que el paciente no trata de oponerse a su difícil habla.

b. El tartamudeo reprimido, fase en que comienza a producirse una resistencia, con una serie de movimientos que paulatinamente van ampliando el problema.

c. El tartamudeo complicado, o fase más avanzada, que se inicia una vez confirmados los accesos y sus correspondientes movimientos

La segunda y tercera fases son provocadas en gran parte por la reacción del paciente ante su propia tartamudez y frente a la reacción de los demás.

La tartamudez, a su vez, se manifiesta de diferente manera según personas y situaciones.

Tipos de disfemias

Tartamudez inicial: Tiene lugar entre los 3 y los 4 años. No todos los niños la pasan, aunque se considera normal su padecimiento dentro del desarrollo comunicativo.

Tartamudez propiamente dicha: Aparece entre los 7 y los 10 años. Es la disfemia propiamente dicha, la patológica. Por parte de la sintomatología asociada, encontramos en primer lugar las manifestaciones lingüísticas, que son: uso de muletillas verbales; perífrasis y lenguaje redundante; alteraciones sintácticas y frases incompletas; y abuso de sinónimos. Luego están las manifestaciones conductuales, que son: retraimiento y logofobia (por el rechazo social que experimentan los tartamudos); reacciones de angustia y ansiedad a la hora de comunicarse; conductas de evitación en situaciones comunicativas; manifestaciones emocionales de diverso tipo (rubor, timidez, etc.)

Luego están las manifestaciones corporales y respiratorias, que son: sincinesias corporales (movimientos corporales involuntarios); alteraciones en la musculatura facial (tics, crispación, gestos, etc.); hipertensión de los músculos articualtorios y laríngeos y corporales; alteración fonorrespiratoria (incoordinación entre la actividad de inspiración y la de expiración); y respuestas psicogalvánicas (sudoración, palidez, etc.)

Trastornos del Desarrollo del Lenguaje.

Trastornos del Desarrollo del Lenguaje

Retraso Simple del Lenguaje

Niño que presenta un retraso en la aparición o en el desarrollo de todos los niveles del lenguaje (fonológico, morfosintáctico, semántico y pragmático), que afecta sobre todo a la expresión y, en menor medida, a la comprensión, sin que esto se deba a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo o trastornos neurológicos".

La aparición del lenguaje y la expresión es más tardía de lo habitual, y se desarrolla lentamente y desfasada con respecto a lo que cabe esperar de un niño de esa edad cronológica.

Disfasias

Sujeto que presenta déficit en el lenguaje tanto a nivel comprensivo como expresivo, sin que exista un trastorno generalizado del desarrollo, déficit intelectua, auditivo o un trastorno neurológico.

Este déficit en el lenguaje oral se caracteriza, además de por un retraso cronológico en la adquisición del lenguaje, por importantes dificultades específicas para la estructuración del mismo, produciéndose así, conductas verbales anómalas que se traducen en una desviación respecto a los procesos normales de adquisición y desarrollo del lenguaje.

Suelen aparecer algunos de los siguientes síntomas:

En la expresión:

Intencionalidad comunicativa pobre y grandes dificultades para adaptarse al interlocutor.

Graves problemas en los aspectos funcionales del lenguaje; predominio de la función instrumental y reguladora.

Expresión muy baja, casi nula o constituida por emisiones que pueden ir desde la palabra-frase hasta la expresión telegráfica.

Las frases o palabras se dicen en el orden impuesto por el pensamiento que lo suscita. En algunos casos la expresión se reduce a jerga.

Heterogeneidad del vocabulario, existiendo la presencia de palabras complejas y la ausencia de palabras más simples.

Agramatismo: dificultades variables en la estructuración sintáctica.

Dificultad para manejar pronombres personales más allá de los 4 años.

Ausencia total de partículas de relación (preposiciones, etc.).

Empleo persistente del verbo en forma atemporal: infinitivos y perífrasis verbales.

En la comprensión:

Grave alteración de la comprensión pudiendose observar conductas ecolálicas.

Pueden llegar a la sordera verbal.

Reacción positiva a gestos.

Dificultad para repetir y recordar enunciados largos.

Problemas de evocación: expresiones interrumpidas con sustituciones de palabras, uso de perífrasis y muletillas.

Sintomatologia asociada.

Los difásicos suelen presentar dificultades en la estructuración espacial, trastornos en el ritmo y dificultades psicomotrices, repercutiendo esas dificultades en un retraso en los aprendizajes básicos, en su equilibrio afectivo emocional, baja estima y ansiedad situacional varias, si como consecuencia de sus dificultades se produce un fracaso en sus aprendizajes escolares, este traerá consecuencias personales, familiares y de relación.

Problemas en la memoria secuencial de estímulos visuales, auditivos y de acontecimientos.

Trastornos de tipo perceptivo: integración auditiva fonética.

Dificultades a la hora de responder correctamente al cambio de consigna, probablemente debido a perseveraciones de las imágenes auditivas.

Falta de programación en su actividad lúdica (juego simbólico).

Alteraciones de la conducta social y afectiva, con rasgos de ansiedad.

Dificultades en el desarrollo cognitivo: relación pensamiento/lenguaje.

Graves dificultades para el aprendizaje de la lecto-escritura.

Factores predisponentes.

Siempre se presume un trastorno de la percepción, con un posible factor neurológico determinante, aqunque no se haya podido constatar su etiologia, ni su presencia.

Caracteristicas diferenciales.

Es necesario hacer diagnóstico diferencial con, deficiencia mental, autismo, déficit auditivo, alteraciones neurológicas (afasias).

Resulta difícil establecer la frontera entre retraso del lenguaje y disfasia, muchas veces el diagnóstico viene determinado por la falta de evolución ante la intervención y el nivel de la gravedad de la sintomatología. Los trastornos disfásicos tienen peor evolución con una intervención sistemática. Nosotros tomaremos como criterios de distinción, la mayor gravedad de los indicadores y la persistencia de esa gravedad. En el retraso del lenguaje, aunque en un momento determinado pudiera constatarse como de la misma gravedad que una disfasia, encontrariamos una mejor evolución, como consecuencia, no solo de la intervención, sino también porque los factores ambientales dificultadores asociados, van perdiendo fuerza frente a esa buena intervención y orientación escolar y familiar.

El problema disfásico, se complica aun más, por sus mayores dificultades en los aprendizajes básicos y su mayor y más persistente fracaso escolar.

TIPOS Y NIVELES.

En la bibliografía sobre el tema se pueden encontrar distintas clasificaciones atendiendo a diferentes criterios que ahora no parece oportuno detallar. Simplemente constataremos niveles de gravedad estimados como leve, moderados y muy graves, para tener una apreciación global del problama, que junto con la edad del sujeto y las caracteristicas de las intervenciones requeridas y que se le han prestado nos mostrará la situaciones estimada.

Criterios

Déficit persistente en el lenguaje en todos los niveles, comprensivos y expresivos.

Retraso cronológico y desviación respecto a los patrones normales de adquisición y desarrollo.

Graves dificultades para la comunicación.

Dificultades, en los aprendizajes escolares.

Todo ello, no es debido a deficiencias sensoriales, intelectuales o motóticas gravés.

Afasias

La afasia es un desorden del lenguaje producido por daños en un área específica del cerebro que controla la comprensión y expresión del lenguaje, y deja a una persona incapacitada para comunicarse efectivamente con los demás Mutismo

Sintomatologia esencial:

Inhibición del habla en una, varias o muchas situaciones sociales, incluyendo la escuela, a pesar de tener capacidad para hablar y comprender el lenguaje. Algunos pueden comunicarse mediante gestos, con afirmaciones o negaciones con movimientos de cabeza o, en algunos casos, utilizando monosílabos o expresiones cortas. Lo más frecuente es que el niño no hable en la escuela, aunque sí en casa y que se niegue a hablar con adultos desconocidos.

El mutismo más grave es la inhibición del habla en todas las situaciones. Pueden poseer habilidades normales para el lenguaje oral, aunque también pueden sufrir un retraso en el desarrollo del lenguaje y/o trastornos en la articulación y la fluidez (Dislalias/Tartamudez). El rechazo a hablar no es, sin embargo, debido a un déficit grave del lenguaje o a otro trastorno mental. Podria hablar, aunque fuera mal, pero no lo hace.

La edad de comienzo suele ser antes de los cinco años, pero llaman la atención al ingresar en la escuela. En algunos casos, la alteración dura solo varios meses, aunque puede perdurar varios años, si no se inicia tratamiento psicológico. Puede haber un deterioro grave del funcionamiento social y escolar.

Sintomatologia asociada:

Pueden presentarse otros trastornos en el lenguaje expresivo (Dislalias, disglosias, rinolalias).

Timidez excesiva, aislamiento social, retraimiento, rechazo escolar, encopresis, enuresis, rasgos compulsivos, temperamento inestable y conductas de negativismo.

Complicaciones. Fracaso escolar y el ser victima propiciatoria de los compañeros.

Factores predisponentes:

La sobreprotección, los trastornos del habla y/o el lenguaje ( Dislalias, disfemias, Rinolalias, Retraos del habla y el lenguaje, etc.), el retraso mental recuperable/límite (Sindrome psicosocial), la emigración, la hospitalización o un trauma antes de los tres años y, la entrada en la escuela, podemos considerarlos como factores que predisponen una inhibición del habla en los niños.

Caracteristicas diferenciales:

En el retraso mental grave, en un trastorno profundo del desarrollo, o en los trastornos del desarrollo del lenguaje de tipo expresivo (Disfasia) puede haber dificultades para hablar, pero no una inhibción tan grande que les impida hacerlo. En la depresión, el trastorno por evitación en la infancia o la adolescencia, el negativismo y la fobia social, puede haber también un rechazo a hablar pero en todos estos casos la ausencia de habla (Total o casi total) no es la alteración predominante, que sí lo es en el mustismo.

Tipos y niveles:

Podemos considerar los siguientes criterios para los niveles de afeptación: la edad del sujeto (A mayor edad, mayor persistencia del trastorno y mayor gravedad), la duración del mismo (cuanto mayor tiempo desde que se conoce la inhibición, mayor gravedad); la extensión (cuanto más numerosas y generalizadas sean las situaciones en las que inhibe su habla, mayor gravedad) y la intensidad (Cuanto más inhiba su comunicación oral, mayor gravedad comporta). Así, podiamos establecer los siguientes niveles:

  1. Mutismo total o casi total, en la mayoria de las situaciones de interacción y con casi todas la personas.

  2. Mutismo selectivo idiomático: Niños de familias emigrantes de un pais de idioma diferente que se niegan a hablar nuestra lengua, aunque existe una adecuada comprensión, pero persiste rechazo a hablarla.

  3. Mutismo selectivo de personas: Niños que seleccionan las personas con las que hablan, aunque sea poco, solo hablan a algunos de sus iguales y sus familiares más próximos. No hablan con adultos extraños incluido la maestra o el maestro, o solamente contestan con gestos a sus preguntas.

  4. Mutismo selectivo de situaciones: Solo hablan en casa y con sus padres o familiares más próximos, en el colegio con muy pocos niños y muy poco, nada con los demás niños ni con los profesores, ni dentro de la clase a todo el grupo.

Criterios:
  1. Negativa persistente (más de seis meses) a hablar en casi todas o en algunas situaciones sociales. O en situaciones concretas donde el niño tiene que interactuar habitualmente (como por ejemplo en el colegio).

  2. Capacidad para hablar y comprender el lenguaje hablado (puede hablar con casi normalicad en determinadas circunstancias o situaciones).

  3. Todo ello no es debido a otro trastorno somático o mental grave.

Trastornos en el Lenguaje Escrito.

Trastornos en el Lenguaje Escrito

Dislexia:

Consideramos disléxico a todo niño que tiene problemas específicos de lectura siempre y cuando no concurran otras posibles causas, como son: bajo C.I, déficits sensoriales, pobre escolaridad, ambiente sociocultural bajo, problemas emocionales, daños neurológicos, etc.

Disgrafía:

Alteraciones motrices de origen neurológico, que impiden que el niño haga una buena letra, por la dificultad para controlar el ritmo y ordenamiento de la escritura en una línea y contornos definidos. Generalmente estos niños transfieren a la escritura los mismos errores de la lectura.

Disortografía:

La disortografía, a veces también denominada como disgrafía disléxica, es el trastorno del lenguaje específico de la escritura que puede definirse, según García Vidal (1989), como el «conjunto de errores de la escritura que afectan a la palabra, y no a su trazado o grafía».1 Se trata de un trastorno que se manifiesta en la dificultad para escribir las palabras de manera ortográficamente adecuada.

Disortografía

Discalculia:

La discalculia o dificultades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM) es una dificultad de aprendizaje específica en matemáticas que es el equivalente a la dislexia, sólo que en lugar de tratarse de los problemas que enfrenta un niño para expresarse correctamente en el lenguaje, se trata de dificultad para comprender y realizar cálculos matemáticos. Afecta a un porcentaje de la población infantil entre el 3% y el 6% Esta anomalía casi nunca se diagnostica ni es tratada adecuadamente. Puede ser causada por un déficit de percepción visual o problemas en cuanto a la orientación. El término discalculia se refiere específicamente a la incapacidad de realizar operaciones matemáticas o aritméticas. Es una discapacidad relativamente poco conocida; de hecho, se considera una variación de la dislexia. Generalmente una persona con discalculia tiene un cociente intelectual normal o superior, pero manifiesta problemas con las matemáticas, señas, direcciones, etc y por lo tanto un bajo rendimiento escolar en contenidos puntuales.1

Discalculia es un término que hace referencia a un amplio rango de problemas relacionados con el aprendizaje de las habilidades matemáticas. No existe una única forma de trastorno del aprendizaje de las matemáticas y las dificultades que se presentan varían de persona a persona. Afectan de modo diferente en cada momento del ciclo vital de las personas.2

Entre los diferentes síntomas que se producen dentro del fenómeno de la discalculía, cabrían destacar los siguientes:

Cuando se dan varios de los síntomas comentados con anterioridad, u otros similares, se hace preciso acudir a un profesional para realizar una valoración completa del menor con el fin de valorar el posible caso.

Discalculia

TDAH

TDAH

El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable transmisión genética que afecta entre un 5 y un 10% de la población infantil, llegando incluso a la edad adulta en el 60% de los casos. Está caracterizado por una dificultad de mantener la atención voluntaria frente a actividades, tanto académicas como cotidianas y unido a la falta de control de impulsos.

La sintomatología puede manifestarse de forma diferente según la edad del niño y se debe desarrollar en dos ó más ambientes como en casa y en el colegio. Se da con mayor frecuencia entre los niños que entre las niñas en una proporción 4:1, y lo padecen tanto niños como adolescentes y adultos de todas las condiciones sociales, culturales y raciales.

La opinión actual sobre la etiología del trastorno se centra en un fallo en el desarrollo de los circuitos cerebrales en que se apoyan la inhibición y el autocontrol, funciones cruciales para la realización de cualquier tarea.

El trastorno se divide actualmente en tres subtipos de acuerdo a las principales características asociadas al desorden: Inatento; hiperactivo-impulsivo y combinado.

DÉFICIT DE ATENCIÓN
HIPERACTIVIDAD
IMPULSIVIDAD

Los síntomas que evidencian un TDA-H pueden presentarse en su totalidad o en parte. El Manual Diagnóstico Estadístico de Enfermedades Mentales DSM-IV, distingue tres subtipos:

Combinado: si al menos 6 de los síntomas de atención y 6 de los síntomas de hiperactividad- impulsividad están presentes por un mínimo de 6 meses.

Predominantemente Inatento: si al menos 6 síntomas de atención, pero menos de 6 en el de impulsividad- hiperactividad están presentes por un mínimo de 6 meses.

Predominantemente Hiperactivo ? Impulsivo: Si al menos 6 síntomas de hiperactividad-impulsividad están presentes, pero menos de 6 del ámbito de atención por un mínimo de 6 meses.

Comportamientos y manifestaciones mas habituales del afectado por TDAH

Las manifestaciones o características más habituales de este trastorno se relacionan con los siguientes comportamientos:

Su actividad motriz les lleva a levantarse continuamente de su asiento, charlar con los compañeros, hacer ruido... lo que provoca una interrupción constante del profesor

Su dificultad de concentración les hace distraerse fácilmente, llevándoles a dedicar más tiempo de lo normal a la ejecución de las tareas escolares y a obtener unos rendimientos más bajos. Ese bajo rendimiento escolar es consecuencia también de una mala memoria secuencial, produciéndoles dificultades de aprendizaje tanto en operaciones aritméticas, como en lecto-escritura.

Su impulsividad les suele llevar a un deseo de terminar las tareas lo más rápido posible, lo que provoca que cometan tantos errores, como comerse sílabas o palabras cuando escriben o leen, confundir unas palabras con otras?

A todas estas características hay que sumarles el alto grado de frustración que les produce el no realizar las tareas con la misma rapidez y diligencia de sus compañeros, las continuas quejas de sus profesores, el rechazo de sus compañeros, que en ocasiones les lleva a reaccionar con rabietas o estallidos, mostrándose hacia los demás como una persona con poca capacidad de autocontrol.

Todo ello tiene como consecuencia que les provoque una baja autoestima sobre si mismo apareciendo entonces otros trastornos como la depresión y la ansiedad, trastorno de conducta, trastorno oposicionista desafiante, en definitiva, una detección no temprana les puede conducir a cualquier tipo de conducta antisocial.

Trastornos de la Voz.

Trastornos de la Voz

Que es la disfonía y cuales son sus causas

A pesar de estar ingresando al siglo en el que la tecnología aparece como todopoderosa en materia de diagnóstico médico, el médico aún dispone de una herramienta natural y muy precisa mayoritariamente para efectuar diagnósticos. Estamos refiriéndonos a la voz.

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Metodología.

Es preciso señalar que el tratamiento con nuestros pacientes tiene siempre un carácter individual. Nuestras sesiones se realizan de manera individual con una duración de 30 ó 45 minutos.

Para que el tratamiento sea realmente eficaz debe apoyarse no sólo en una buena base teórica sino también en una metodología que asegure un proceso adecuado.

En primer lugar, se realizará una entrevista con los padres o tutores, el propio niño, o ambos (en función de la edad y patología) con la finalidad de obtener información general y específica del sujeto y su contexto. En el caso de que sean adultos, la entrevista se le realizará directamente a él, a no ser que no pueda comunicarse, y por tanto, sea necesario que venga acompañado de un familiar.

Posteriormente, se procederá a la evaluación del sujeto en función de la patología que presente. Para ello, se utilizarán diversos test, pruebas, escalas de desarrollo, registros observacionales..etc … que variarán en función de la edad y del objetivo, con el fin de que nos oriente sobre el tratamiento posterior más eficaz.

Con el inicio de la intervención se irán realizando las convenientes orientaciones que deben llevarse a cabo durante el tratamiento para lograr una mayor eficacia del mismo.

La Metodología ,en el caso de los niños, siempre tendrá un carácter lúdico con la intención de atraer su interés y lograr su participación, pero siempre con un objetivo común: estimular al niño y favorecer su desarrollo.

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