Psicología / Psiquiatría

Enfocada para evaluar y /o tratar a todas las personas (adultos, adolescentes y niños) que presenten trastornos psicológicos puntuales (ansiedad, angustia, depresión, conflictos familiares y de pareja…), patologías mentales de curso mas largo (trastornos de la personalidad, TDHA, o bien de curso crónico (T.Bipolar, Esquizofrenia…)

  1. Terapia de pareja y/o sexual.
  2. Fobias, miedos y obsesiones.
  3. Ansiedad y estrés.
  4. Depresiones.
  5. Trastornos de sueño.
  6. Trastornos de conducta.
  7. Trastornos de alimentacion.

Nuestro valor

  1. Metodología.

Terapia sexual y de pareja.

Los trastornos sexuales se producen en un alto porcentaje de la población –casi la mitad-, y provocan mucho sufrimiento personal, a pesar de ello y por motivos culturales se acostumbran a ocultar.

No se sabe hasta qué proporción pueden estar asociados a muchas depresiones no tratadas.

Cuando se producen trastornos sexuales hay que descartar en primer lugar si se trata de algún problema orgánico o funcional, en cuyo caso, el tratamiento debe ser efectuado por un médico.

No obstante, la mayor parte de los trastornos sexuales acostumbran a estar provocados por problemas psicológicos o son debidos a factores asociados. En ocasiones, resulta difícil discernir si los problemas psicológicos que puedan tener una persona o una pareja son la causa de disfunciones sexuales, o si son estas disfunciones las que han provocado los problemas personales o de relación con la pareja. Muchas veces el problema sexual es consecuencia directa de los problemas de relación de una pareja.

Tipo de problema sexual, causas y terapia

En este espacio no pretendemos realizar ningún tipo de diagnóstico, únicamente orientaros para que podáis distinguir entre cada uno de los tipos de trastornos.

Se pueden originar algunas o varias de estas dificultades, es decir, puede producirse una falta de orgasmia, pero excitarse normalmente, incluso llegar a la fase de la meseta. O bien, existir, ya de entrada una inapetencia sexual, y por lo tanto no llegar a tener interés por las relaciones sexuales.

A través de la entrevista, si asistes a un psicólogo, o a través del test de autoayuda si lo haces tú mismo/a, podremos conocer si tu problema es primario, es decir, si de ha producido desde la primera experiencia sexual, o si es secundario: que se ha manifestado a partir de un determinado acontecimiento.

Después si ocurre con todas las parejas y en todas las situaciones, o bien se da de forma puntual, con alguna persona y en determinadas situaciones.

Del mismo modo, si es debido a factores psicológicos, o a factores combinados. Por ejemplo: una enfermedad, o el tratamiento de una enfermedad puede interferir fisiológicamente en el interés sexual, la excitación o erección, etc. Sabemos, por ejemplo, que los tratamientos con benzodiacepinas afectan a la libido y alteran la eyaculación, otros fármacos afectan a las disfunciones eréctiles, y otros son capaces de producir erecciones espontáneas, etc.

Asimismo debemos descartar si la perturbación es inducida por sustancias y también si existe algún problema en la identidad sexual.

Inapetencia sexual. Es muy difícil definir el umbral de la inapetencia sexual, ya que la frecuencia de los contactos sexuales, o la abundancia de fantasías y pensamientos sexuales va en función de la personalidad, de la edad y del sexo. Por este motivo, lo importante es si tú o tu pareja tenéis un sentimiento de insatisfacción.

Posteriormente se intentará identificar el origen del problema. Puede deberse a causas médicas, como dolor, desequilibrio hormonal, edad avanzada, efectos secundarios de los fármacos, etc.

A causas psicológicas como el estrés laboral o social, depresión, problemas con la pareja, etc.

Trastornos de la excitación sexual en la mujer, o trastorno de la erección en el hombre.

Disfunción eréctil. Hay diferentes grados de disfunción.

Si nunca, o durante largas temporadas, a pesar de una suficiente estimulación se ha producido una erección, posiblemente se trata de un problema orgánico, en cuyo caso, es conveniente que visites al andrólogo, ya que se pueden resolver muchos de estos casos.

Disfunción eréctil

Trastornos orgásmicos tanto masculinos como femeninos, o problemas de eyaculación precoz en el varón.

Eyaculación precoz. Este trastorno se da con bastante frecuencia en los jóvenes por falta de experiencia, y en los varones adultos en un 35% aproximadamente.

No es una patología, sino una disfunción, y tiene sus raíces en la llamada “ansiedad del rendimiento”, que es una ansiedad excesiva por complacer a su pareja y a la vez autoafirmarse. Por lo tanto, el tratamiento tratará de reducir la responsabilidad desproporcionada y utilizar un método, por ejemplo el Método de parada/arranque de Semans. Kaplan (1990) prefiere éste método el de “Squeeze”, una técnica en la que se comprime la punta del pene entre los dedos para abortar la eyaculación justamente antes de llegar al umbral del orgasmo (Master & Jonson)

Eyaculación retrógrada. La eyaculación retrógrada se refiere a la dificultad de expulsar el semen después del reflejo orgásmico, y es una condición con la base puramente biológica, por lo que se tendrá que acudir al urólogo.

Eyaculación retardada y anorgasmia femenina. La eyaculación retardada se refiere a la dificultad para provocar el orgasmo cuando hay suficiente estimulación, en la mayoría de los casos tiene una raíz psicológica y se relaciona con el diagnóstico femenino de anorgasmia, y a ambos casos es conveniente una terapia sexual para tratar el componente psicógeno involucrado.

Ambas tienen en común la causa de la anorgasmia. Una de ellas es la distracción, en la que el sujeto no se concentra en las sensaciones, y hay un desplazamiento del interés sexual por otros intereses, es decir, se está pensando en otra cosa. La otra razón es el control excesivo, esta inhabilidad para dejarse llevar por la excitación creciente no permite actuar al sistema nervioso parasimpático, y por este motivo no se produce el orgasmo. Se obtienen muy buenos resultados con una terapia sexual.

Vaginismo. A causa de la falta de relajación de la vagina, la introducción del pene produce dolor. Es una disfunción con el índice más elevado de resolución favorable (100% de éxito terapéutico Masters & Jonson, 1970). Una vez realizada la revisión médica y comprobado que no es de origen fisiológico se establecen las causas que la han provocado, ya que en muchas ocasiones se trata de una fobia desarrollada de forma secundaria a los primeros intentos de penetración sin éxito.

En la mayoría de los casos hay un componente emocional y la mujer requiere un apoyo psicológico.

Las primeras experiencias pueden haber estado dominadas por la tensión, por el intento de penetración de un hombre inexperto o insensible, por un conflicto moral, estrés, etc. Ello hace que los músculos de la entrada vaginal se contraiga y produzca dolor.

Fobias miedos y obsesiones.

Trastorno de pánico: miedo a tener crisis de ansiedad

Agorafobia: miedo a los espacios abiertos o donde puede resultar embarazoso o difícil escapar

Fobia social: miedo a la crítica negativa de los demás, timidez excesiva.

Trastorno obsesivo-compulsivo: también se caracteriza por la presencia de estados de ansiedad elevada ante determinadas situaciones (miedo a la contaminación, dudas sobre si se ha cerrado bien una puerta o la llave del gas, etc.).

Otras fobias: miedo a la sangre y heridas, fobia a volar, etc.

Ansiedad y estrés.

El estrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o ansioso.

La ansiedad es un sentimiento de miedo, desasosiego y preocupación. La fuente de estos síntomas no siempre se conoce.

El estrés es una sensación normal que, en bajas dosis, puede ayudarlo a uno a hacer las cosas. El estrés no afecta a todo mundo de la misma manera.

Muchas personas sienten síntomas de estrés en el cuerpo. Usted puede experimentar dolor abdominal, dolores de cabeza y dolor o tensión muscular.

Cuando usted está muy estresado, puede notar:

Otros síntomas abarcan:

Usted puede tener dificultad para concentrarse, sentirse cansado la mayoría de las veces o perder los estribos con mayor frecuencia. El estrés también puede causar problemas sexuales e igualmente puede ocasionar problemas para conciliar el sueño o quedarse dormido y pesadillas.

Causas

Muchas personas tienen estrés cuando necesitan adaptarse o cambiar.

Los ejemplos son:

Una lesión o enfermedad suya, de un amigo o de un ser amado es una causa común de estrés. Los sentimientos de estrés y ansiedad son comunes en personas que se sienten deprimidas y tristes.

Algunos fármacos pueden causar o empeorar los síntomas del estrés.

Estos pueden abarcar:

La cafeína, la cocaína, el alcohol y los productos del tabaco también pueden causar o empeorar los síntomas de estrés o ansiedad.

Cuando estos sentimientos suceden con frecuencia, una persona puede tener un trastorno de ansiedad. Otros problemas que pueden incluir estrés son:

Depresiones.

¿Qué es?

La tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida de todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Los dos primeros no son en sí patológicos, pero en algunas ocasiones pueden llegar a serlo para ciertas personas. Cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión.

Causas

Las causas de la depresión son variadas, pero la bioquímica puede ayudar a explicar algunos casos. Las personas deprimidas muestran niveles muy altos de cortisol (una hormona) y de varios agentes químicos que actúan en el cerebro, como los neurotransmisores serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos niveles pueden estar elevados por motivos hereditarios. Explicaciones dadas al origen familiar de la depresión son que los niños reciban una visión triste del mundo por el comportamiento de sus padres, o crecer en un ambiente que no es totalmente enriquecedor.

Respecto a la depresión que no está causada por motivos familiares, las pérdidas emocionales muy profundas pueden causar cambios bioquímicos que impulsen la depresión. Estos cambios pueden provocar la enfermedad no de una forma inmediata, sino más adelante. Otros factores pueden ser la pérdida de un trabajo, o la falta de capacidad de adaptación a determinados cambios. A pesar de que no se sabe exactamente qué provoca la depresión existen diversos factores identificados como los desequilibrios de los neurotransmisores del cerebro. Los fármacos antidepresivos pueden ayudar a solucionar este problema.

Síntomas de Depresión

Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día según lo indica el propio sujeto o la observación realizada por otros. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable.

Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades.

Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso. Insomnio o hipersomnia.

Síntomas de Depresión

Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día según lo indica el propio sujeto o la observación realizada por otros. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable.

Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades.

Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso.

Insomnio o hipersomnia.

Trastornos del sueño.

Son problemas con el hecho de dormir e incluyen dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, demasiado sueño o conductas anormales durante el sueño.

Causas

Hay más de cien trastornos diferentes de sueño y de vigilia que se pueden agrupar en cuatro categorías principales, a saber:

PROBLEMAS PARA CONCILIAR EL SUEÑO Y PERMANECER DORMIDO

El insomnio incluye dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido. Los episodios pueden aparecer y desaparecer, durar entre 2 y 3 semanas (a corto plazo) o ser duraderos (crónicos).

PROBLEMAS PARA PERMANECER DESPIERTO

Las personas con somnolencia diurna excesiva se sienten cansadas durante el día. Los síntomas que no son ocasionados por la falta de sueño o por sueño interrumpido se denominan hipersomnio.

Las causas de este problema abarcan:

Cuando no se puede encontrar ninguna causa para la somnolencia, se denomina hipersomnio idiopático.

PROBLEMAS PARA MANTENER UN HORARIO REGULAR DE SUEÑO

También se pueden presentar problemas cuando no se mantiene un horario constante de sueño y de vigilia, lo cual sucede cuando se viaja cruzando zonas horarias distintas y con trabajos por turnos en horarios rotativos, particularmente los que trabajan en las noches.

Los trastornos que involucran una interrupción del horario del sueño abarcan:

CONDUCTAS QUE INTERRUMPEN EL SUEÑO

Las conductas anormales durante el sueño se denominan parasomnio. Son bastante comunes en los niños y abarcan:

Terrores nocturnos

Sonambulismo

Trastorno de comportamiento asociado al sueño MOR (la persona se mueve durante el sueño MOR y puede representar sueños)

Trastornos de conducta.

Es una serie de problemas comportamentales y emocionales que se presentan en niños y adolescentes. Los problemas pueden involucrar comportamiento impulsivo o desafiante, consumo de drogas o actividad delictiva.

Causas

El trastorno de conducta ha sido asociado con:

Es difícil saber qué tan frecuente es este trastorno, lo cual se debe a que muchas de las cualidades necesarias para el diagnóstico, tales como "actitud desafiante" y la "desobediencia de las reglas", son difíciles de definir. Para realizar un diagnóstico de trastorno de conducta, el comportamiento tiene que ser mucho más extremo de lo que es socialmente aceptable.

El trastorno de conducta a menudo está asociado con el trastorno de déficit de atención. El trastorno de conducta también puede ser un signo inicial de depresión o trastorno bipolar.

Síntomas

Los niños con trastorno de conducta tienden a ser impulsivos, difíciles de controlar y despreocupados por los sentimientos de los demás.

Los síntomas pueden abarcar:

Estos niños a menudo no hacen ningún esfuerzo por ocultar su comportamiento agresivo y pueden tener dificultad para hacer amigos verdaderos.

Trastornos de la alimentación.

¿Cuáles son los diferentes tipos de trastornos de la alimentación?

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa se caracteriza por:

Muchas personas con anorexia nerviosa se ven a sí mismas como excedidas en peso, incluso cuando están delgadas. El comer, la comida y el control del peso se vuelven una obsesión. Personas con anorexia nerviosa generalmente se pesan varias veces, racionan la comida cuidadosamente y sólo comen pequeñísimas cantidades de ciertas comidas. No obstante, algunas personas con anorexia nerviosa atraviesan episodios de atracones seguidos de una dieta extrema y/o exceso de ejercicios, vómitos autoinducidos y abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

Algunas personas con anorexia nerviosa se recuperan con tratamiento después del primer episodio. Otras mejoran, pero tienen recaídas. Incluso otras padecen una forma más crónica o de una anorexia nerviosa más prolongada, en la que su salud empeora mientras luchan contra la enfermedad.

Otros síntomas que se pueden desarrollar con el paso del tiempo incluyen:


Metodología.

Metodología de Psicología / Psiquiatría

Especial importancia tiene para nuestros psicólogos la utilización de una metodología de tratamiento eficaz. La orientación de los terapeutas es cognitivo conductual, la que goza de una mayor validez empírica.

Las primeras sesiones de consulta se emplean para establecer una valoración y un diagnóstico claro que será el punto de partida para un tratamiento sólido. En esta fase podrán emplearse tests, cuestionarios y entrevistas estructuradas para tener en cuenta todos los condicionantes clínicos.

Tras la elaboración del diagnóstico, el terapeuta presenta el modelo al paciente. En este modelo se analizan todos los aspectos que influyen en el problema, de forma que es posible iniciar un tratamiento completo que pueda reducir los factores de riesgo que ayudan a agravar el problema y establecer hábitos o rutinas nuevos que permitan reducir las exposiciones negativas. Este proceso ayuda al paciente a superar su problema en un proceso guiado y supervisado por el psicólogo.

Tras alcanzar los objetivos de tratamiento, se establecen unas últimas sesiones de seguimiento más distanciadas en el tiempo que permiten reforzar la solución al problema por el que se acudió al gabinete de psicología originalmente.

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